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| Foto: cortesía stockimages de www.freedigitalphotos.net |
La nutrición en omega 3
es de gran importancia desde el momento de la concepción, embarazo,
infancia y el resto de su vida.
La salud mental de nuestros niños ha
estado deteriorándose durante las décadas pasadas a un ritmo acelerado. Los
desórdenes mentales que raramente se veían ahora son denominadores comunes en
la juventud de hoy.
El cerebro está compuesto de grasa en
cerca del 60%, en peso. Mucha de la grasa encontrada en cerebro está en las
membranas de las neuronas y en la mielina, envoltura protectora que las cubre. Los
tipos y las proporciones de grasas en las membranas de la célula determinan qué
tan efectivamente se comunican las células de cerebro.
Si un adulto tiene deficiencia de
grasas apropiadas su cerebro no funciona óptimamente. Si un niño tiene
deficiencia, su cerebro no se desarrolla adecuadamente.
Imagínese a niño que aprende
matemáticas. Aprender hace que su cerebro forme nuevas conexiones de sus
neuronas. Para esto se necesita mucho DHA. Si este niño, como la mayoría de los
niños, no come suficiente aceite de pescado, las nuevas conexiones que debe
formar el cerebro con las grasas que encuentra se formaran de manera defectuosa.
Los niveles bajos de DHA se han
asociado a depresión, a pérdida de la memoria, a la demencia, y a problemas
visuales. DHA es particularmente importante para
los fetos y los infantes; el contenido de DHA del cerebro del niño se triplica
durante los primeros años de la vida.
Los niveles bajos de DHA se han ligado
a los niveles bajos del serotonina del cerebro, que están conectados con
tendencia a la depresión, al suicidio, y a la violencia.
Cuando los niveles de Omega 3 son bajos
se pueden manifestar en:
- Asma.
- Dislexia
- Desorden de déficit de atención.
- Trastorno por Déficit de atención con
hiperactividad, TDAH.
- Dificultades de aprendizaje.
- Problemas de comportamiento.
- Concentración pobre.
- Oscilaciones del humor.
- Mal genio.
- Dificultades para dormir.
- Desorden bipolar.
- Mala visión.
Si
se cambia la nutrición para niños con niveles bajos de Omega 3, estos
reaccionan pronto a una nutrición mejor.
Una
vez que tengamos un consumo adecuado de aceite de pescado podremos ver algunos
de los cambios siguientes en conducta:
- Mejor humor.
- Mejor memoria a corto plazo.
- Menos ansiedad.
- Mejor dormir.
- Mejor coordinación.
- Mejor comportamiento.
- Mejor lectura.
- Mejor ortografía.
- Menos asma.
- Mejor inteligencia.
- Mejor visión.
- Menos problemas de los pulmones.
- Menos agresión.
El salmón es el máximo proveedor de Omega 3, si la dieta diaria del niño no incluye este acido graso en las cantidades necesarias se puede recurrir a las capsulas como suplemento alimenticio, 500mg al día son suficientes para un niño. Para un adolescente o adulto de 500mg a 1000mg.
Si vas a adquirir Omega 3 en capsulas es importante tomarlo en marcas reconocidas pues así te aseguras que estas pagando por un producto de calidad, pues muchos de estos suplementos están adicionados con grandes cantidades de vitamina E y contienen muy bajo porcentaje de Omega 3.
Espero esta información te sirva.
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